Nana, una superviviente

Vivir su vida (1962) se nos presenta, en resumidas cuentas, como el cuestionamiento de la prostitución en el Estado francés, no desde la perspectiva tradicional-católica (eminentemente patriarcal y, valga la redundancia, paternalista) sino desde una perspectiva crítica, que podríamos incluso definir como laica. Es la comprensión de los motivos de las personas que ejercen dicho trabajo, el cual se nos muestra como la única salida posible para cubrir la necesidad extrema de dinero, especialmente en el corto plazo. Este motivos está, como se comprende en el filme, muy alejado de la supuesta “elección motivada por alcanzar un grado superior de libertad” logrado a través del empleo y la comercialización voluntaria del propio cuerpo que nos vende el sistema, lo cual enlaza con las aspiraciones libertarias de muchas personas en las sociedad moderna.

Una vez mostradas las dificultades económicas, Godard desarrollará la segunda parte. En esta Nana ejerce plenamente la labor de prostituta, con el consiguiente aprendizaje de los trucos y estrategias de su día a día. A raíz de las dinámicas que toma su vida, conocemos el modus operandi de una esclava sexual de la época y el por qué de ésta forma de proceder.

PDVD_032

A diferencia de lo que ella pensaba, la prostitución, como cualquier trabajo, tiene unos objetivos y obligaciones que todas deben cumplir. Al principio, si es que se puede decir, es todo muy “bonito”: tu te preparas, atiendes a los clientes por el precio que estipuléis individualmente y repites este proceso hasta cumplir la cuota necesaria. Pero no todo es tan simple, ahí esta la clave: una vez cumplida la tasa terminas tu jornada, sino no paras. Y lo peor del asunto es, que ni sabes cual es el mínimo de clientes a atender, ni tienes potestad a delimitar la cuota a cumplir, eso lo hace otro, el proxeneta, tu “querido” novio.

vivre-sa-vie-1962-003-anna-karina-smoking-shoulder

Es por eso que no tienes tiempo libre y que tu comportamiento con el mundo exterior es el mismo que en el trabajo: siempre estás trabajando. En la puerta de la biblioteca, en la cafetería, esperando el autobús…tienes que estar dispuesta a recibir un nuevo cliente y aumentar la cuota de beneficios. No hay descanso, estás obligada a aceptar a todo el que se te proponga. De este modo tu profesión se torna en estar al servicio y los apetitos de los hombres. Ya no eres considerada persona sino campo de explotación, dan igual tus intereses porque tienes una responsabilidad. Al ser puta estas deshumanizada, has comercializado tu cuerpo, ya no tienes voz, ofreces un servicio y este es 24 horas. “¡Hay demanda! ¿qué te ibas a creer, si vales menos que una persona?” le dirá el jefe, que nunca se moja. Y es que éste solo existe para cobrar, al igual que el Estado, que se limpia las manos al implantar dos leyes que en nada regulan la situación de dichas mujeres.

Llegada a este punto, cansada de lo que está haciendo, sin sentirse realizada y, en cierto modo, cabreada por el poco tiempo del que dispone, la protagonista se da de bruces con el vacío, con la sensación de que está perdiendo su vida. Entiende lo que hace como un trabajo como cualquier otro con el que cubrir sus necesidades básicas, a la vez que comienza a sentirse cada vez más apagada, más sería, y donde pierde la jovialidad que tenía cuando era más joven.

CGm0l0mUQAAcExt

Se da cuenta entonces de que ha sido engañada, que esta siendo literalmente explotada. “No tengo descanso” se dice, y no será hasta su charla con el hombre en la concurrida cafetería que no retome la chispa vital que le caracterizaba en su juventud. El pensamiento, la reflexión y la introspección se nos muestran, entonces, como las virtudes esenciales que debemos preservar a lo largo de nuestras vidas, los elementos que nos mantienen con los pies en la tierra, que nos permiten examinar lo que hacemos, medir las consecuencias de nuestras actuaciones para así, poder salir de la confusión constante en la que vivimos y, finalmente, ser felices. 

179034-tt0056663

Nana 

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s